Contenidos SEO · Migraciones Actualizado octubre 2026 · Rubén Mínguez

Migrar a Shopify sin perder el posicionamiento: lo que el CSV de redirecciones no arregla

Si estás leyendo esto, probablemente ya has decidido pasarte a Shopify y alguien te ha dicho que con exportar los productos y subir un CSV de redirecciones vas sobrado. Para una tienda pequeña puede valer. Para una que factura cientos de miles al año y tiene años de posicionamiento detrás, es la forma más rápida de perder en un fin de semana lo que costó años construir.

Te cuento cómo lo hacemos nosotros, con las tres reglas de Shopify que rompen la mayoría de migraciones y un generador para montar tu mapa de redirecciones sin hacerlo a mano. Si lo que buscas es quién te lleve el SEO de la tienda después del cambio, eso lo tienes en nuestra página de agencia SEO para Shopify.

REGLA 01
Tus URLs van a cambiar, quieras o no
Todo pasa por /products/, /collections/, /pages/ o /blogs/. No hay forma de conservar la estructura de WooCommerce o Prestashop.
REGLA 02
Una redirección solo salta si la URL antigua da 404
Si esa ruta sigue cargando algo dentro de Shopify, la redirección no se ejecuta aunque esté bien guardada.
REGLA 03
Los parámetros no se redirigen
URLs del tipo ?id_product= o ?p= no tienen redirección nativa. Si posicionaban, hay que resolverlas de otra forma.

Lo que de verdad te juegas

Mira, te lo cuento directo. Cuando alguien nos llama para migrar, casi siempre habla de plantillas, de apps y de cuánto va a tardar el desarrollador. Casi nunca sabe qué parte de lo que factura entra hoy por Google, y eso es lo único que determina cuánto cuidado hay que poner. Una tienda que vende el 80% por campañas de pago puede permitirse una migración regular. Una que vende la mitad por orgánico, no.

Mete tus números. La calculadora compara lo que suele costar un bache normal (el que pasa incluso haciéndolo bien, mientras Google rastrea las URLs nuevas) con lo que cuesta una migración en la que se pierden redirecciones o se rompe el enlazado.

Calculadora
¿Cuánta facturación pone en juego tu migración?
0 €
facturación orgánica al mes que depende de que la migración salga bien
0 €
coste de un bache normal: unas 3 semanas con el orgánico un 20% por debajo
0 €
coste de una migración mal hecha: unas 12 semanas con el orgánico un 45% por debajo
Los porcentajes son supuestos de trabajo, no una promesa: en una migración bien preparada el bache suele ser corto y en una mal hecha hay tiendas que tardan meses en volver o no vuelven del todo. Lo que importa es la diferencia entre las dos cifras, porque es lo que pagas por no preparar la migración.

Si la cifra naranja te parece exagerada, piensa que en ese escenario no estamos contando lo que pierdes después de esas 12 semanas, ni los enlaces externos que apuntaban a URLs que ahora dan error. Con eso delante, lo que cueste preparar bien la migración se ve de otra manera.

Las tres reglas de Shopify que rompen migraciones

Shopify es muy buena plataforma para vender, y en muchas tiendas que facturan entre 500.000€ y varios millones el cambio tiene todo el sentido. Pero tiene una forma de organizar las URLs muy rígida, y quien viene de WordPress o de Prestashop no suele saberlo hasta que ya ha migrado. Esto es lo que vemos una y otra vez cuando nos toca revisar una migración que hizo otro.

1. Tus URLs van a cambiar sí o sí

En WooCommerce tú decides la estructura: /producto/zapatilla-trail-x/, /tienda/running/zapatilla-trail-x/ o lo que te dé la gana. En Shopify no. Cada tipo de página vive bajo un prefijo fijo que no se puede quitar ni traducir, y las categorías no se anidan: no existe /running/trail/, existe /collections/trail-running.

Antes (WooCommerce / Prestashop)
En Shopify
/producto/zapatilla-trail-x/
/products/zapatilla-trail-x
/categoria-producto/running/trail/
/collections/trail-running
/23-zapatillas-trail.html
/products/zapatillas-trail
/blog/como-elegir-talla/
/blogs/news/como-elegir-talla
/envios-y-devoluciones/
/pages/envios-y-devoluciones
/index.php?id_product=23&controller=product
Sin redirección nativa (ver regla 3)

¿Es un drama? No, si lo sabes desde el principio. El problema es que, al perder la jerarquía, también pierdes la lógica de enlazado que tenías entre categorías y subcategorías. Si tu tienda se apoyaba en esa estructura para posicionar las familias de producto, hay que reconstruirla con colecciones, menús y enlaces dentro del texto. Lo explico con más detalle en el artículo sobre arquitectura de contenidos, porque la idea es la misma: que cada página importante reciba enlaces de las que la rodean.

Por cierto, Shopify genera también rutas del tipo /collections/trail-running/products/zapatilla-trail-x. Llevan canónica hacia la ficha limpia, pero muchos temas enlazan internamente a esa versión larga. Conviene revisarlo nada más montar el tema, no seis meses después.

2. Una redirección solo salta si la URL antigua da 404

Esta es la que más sorpresas da. En Shopify una redirección no tiene prioridad sobre una página que existe. Si la ruta antigua sigue resolviendo algo dentro de la tienda nueva, la redirección queda guardada en el panel pero no se ejecuta.

¿Cuándo pasa? Más de lo que parece. Creas una página con el mismo handle que tenía una categoría antigua, o importas productos con su slug original y luego redirijes ese mismo slug a otro sitio. El panel dice que todo está bien, y en Search Console aparecen URLs con contenido duplicado o redirecciones que nunca llegan a Google.

Punto importante: después de importar el CSV, prueba a mano una muestra de 30 o 40 redirecciones, empezando por las URLs que más clics traen. Si una no salta, casi siempre es porque algo en la tienda nueva ocupa esa ruta.

3. Los parámetros no se redirigen

Prestashop sin URLs amigables, tiendas a medida en PHP, WooCommerce con enlaces del tipo ?p=123 o ?product_id=… Todo lo que lleva un signo de interrogación es terreno complicado. Shopify no gestiona de forma nativa redirecciones basadas en parámetros: para la plataforma, /?id_product=23 es la home con un añadido, así que no da 404 y la regla anterior impide que salte nada.

Hay salidas, pero ninguna es de un clic: plantillas de error que leen el parámetro y reenvían, apps de redirección con soporte para query strings o resolverlo antes de que el tráfico llegue a Shopify. Lo primero es saber cuántas de esas URLs tienen clics o enlaces. Si son tres, se asume. Si son 300 y llevan el grueso del tráfico, eso cambia el plan entero de la migración.

Antes de tocar nada: el inventario que casi nadie hace

Una migración bien hecha es, en un 70%, trabajo previo. Antes de que nadie toque el tema de Shopify tienes que tener claro qué URLs traen negocio, cuáles reciben enlaces de otras webs y qué páginas posicionan aunque tú ni sepas que existen. Esto último pasa muchísimo.

Crawl completo
Todas las URLs que responden 200 en la web actual, con su title, H1, canónica y enlaces internos. Con Screaming Frog o similar. Es la base del mapa de redirecciones.
Search Console
Exporta las páginas con clics e impresiones de los últimos 16 meses, que es lo que guarda la herramienta. Si migras en octubre y solo miras el último trimestre, te dejas fuera las URLs que venden en temporada alta.
Analytics
Páginas de entrada con ingresos. No es lo mismo una guía con 5.000 visitas que no vende nada que una colección con 600 visitas que factura todos los días.
Enlaces externos
Las URLs que tienen backlinks de otras webs. Si una de esas acaba en error, pierdes la autoridad que te pasaba y no hay forma de recuperarla después.
Imágenes
Si Google Imágenes te trae tráfico (en moda, decoración o recambios pasa mucho), las imágenes también cambian de URL al pasar al CDN de Shopify. Hay que contarlas.

Lo que se pierde sin hacer ruido

Hay páginas que nadie considera parte de la web pero que Google sí tiene indexadas y posicionadas: combinaciones de filtros (/zapatillas/?color=negro&talla=42), etiquetas de producto, archivos de autor del blog, paginaciones, páginas de marca generadas por un plugin, etc. Algunas son basura y está bien dejarlas morir. Otras traen ventas de búsquedas muy concretas y, si no se reconstruyen como colección en Shopify, ese tráfico desaparece sin que nadie lo vea en ningún informe.

Esto es justo lo que separa una auditoría de verdad de un informe automático. Si vas a pagar por una antes de migrar, en el artículo sobre cuánto cuesta una auditoría SEO te cuento qué debería incluir y qué precio tiene sentido para una tienda de tu tamaño.

El dominio, ¿a nombre de quién está?

Parece una tontería al lado de todo lo anterior, pero te voy a contar un caso real porque es el error que más caro nos ha salido ver.

Caso real · tienda online · sin nombre

Cuando entramos en una tienda que venía de otra agencia, migramos el hosting a nombre del cliente desde el principio. El dominio no: la agencia anterior se comprometió a transferirlo después de renovarlo. No lo renovó. Lo dejó caer a propósito en plenas fiestas, y la respuesta cuando llamamos fue que estaba de vacaciones.

Se arregló en cuanto hablamos de medidas legales, pero la tienda estuvo dos días sin vender. Desde entonces no empezamos ninguna migración sin tener dominio, DNS, cuentas de Ads, Merchant Center y Search Console a nombre del cliente.

2 días
sin facturar
0
activos a nombre del cliente al llegar

El mapa de redirecciones, hecho bien

El mapa es una tabla con dos columnas: la URL antigua y la URL nueva. Así de simple y así de tedioso, porque en una tienda con 800 productos, 60 categorías y un blog puedes tener fácilmente 1.500 filas. Shopify admite hasta 100.000 redirecciones en los planes normales y 20 millones en Plus, así que el límite casi nunca es el problema. El problema es la calidad del mapa.

Para quitarte la parte mecánica, hemos montado este generador. Pegas las URLs de tu web actual (las del crawl o las de Search Console), y te propone la ruta equivalente en Shopify, te marca las que hay que revisar a mano y las que no se van a poder redirigir de forma nativa. Luego descargas el CSV con el formato que pide el importador de Shopify.

Herramienta gratuita
Generador de mapa de redirecciones a Shopify
0
URLs
0
Listas
0
Revisar a mano
0
Sin redirección nativa
Pega tus URLs o carga el ejemplo para ver cómo funciona.
Si una propuesta no cuadra (un producto que ha salido como colección o al revés), cámbiala con el botón de su fila y el CSV se actualiza. Los handles se generan a partir del slug actual. Antes de importar, comprueba que coinciden con los que tienen tus productos y colecciones en Shopify: si al importar el catálogo cambió algún handle, el destino tiene que ser el nuevo. Las URLs se procesan en tu navegador, no se envían a ningún sitio.

Uno a uno, no todo a la home

Cada URL antigua tiene que ir a la página nueva que mejor responda a lo mismo. Producto a producto, categoría a colección, artículo a artículo. Si un producto ya no existe, a la colección más cercana o a su sustituto, nunca a la portada. Y nada de cadenas: si en la web vieja ya había redirecciones (pasa siempre en tiendas con años), el mapa tiene que apuntar directamente al destino final, no a otra URL que a su vez redirige.

Categorías que no existen como colección

Aquí es donde se pierde más tráfico sin darse cuenta. Tenías /running/trail/mujer/ posicionando para «zapatillas trail mujer» y en Shopify no hay una colección equivalente porque el filtro de género ahora es una faceta del tema. Si la mandas a /collections/trail-running, Google ve una página distinta para una búsqueda distinta y ese tráfico baja. Lo que hacemos es crear una colección específica para cada subcategoría o combinación de filtro que tenía clics, con su texto y sus enlaces. El resto, las que no traían nada, se agrupan sin miedo.

Lo que tienes que reconstruir dentro de Shopify

Las herramientas de importación hacen bien su trabajo: productos, variantes, precios, clientes, pedidos. Lo que no hacen, o hacen a medias, es traer todo lo que hacía que esas páginas posicionaran. Y como la tienda nueva se ve más bonita que la vieja, nadie lo echa en falta hasta que baja el tráfico.

01

Titles y metadescripciones

Si los tenías trabajados en Yoast o en el módulo SEO de Prestashop, normalmente no viajan solos. Hay que exportarlos y cargarlos en los campos SEO de cada producto y colección.

02

Texto de categorías

Ese párrafo que tenías arriba o abajo de cada categoría pasa a ser la descripción de la colección. Si el tema nuevo no la muestra, Google deja de verla.

03

Enlazado interno

Los enlaces dentro de descripciones y artículos siguen apuntando a las URLs viejas. Funcionan por la redirección, pero conviene cambiarlos al destino final.

04

Datos estructurados

Precio, disponibilidad, valoraciones. Cada tema los implementa a su manera y algunos se dejan las reseñas fuera. Se comprueba con la prueba de resultados enriquecidos.

05

Imágenes y alt

Los textos alternativos se pierden en muchas importaciones. En catálogos grandes esto se arregla por lotes, no a mano.

06

Idiomas

Si vendías en varios idiomas, las URLs por idioma y el hreflang cambian por completo con Shopify Markets. Es una migración dentro de la migración.

Aprovecha la migración para dejar bien los datos de producto

Ya que vas a tocar todas las fichas, tiene sentido hacerlo una vez y bien. Shopify envía hoy el catálogo a asistentes de compra con IA como ChatGPT o Copilot, y lo que esos asistentes saben de tus productos sale de los datos que tengas rellenos: categoría estándar, atributos de variante, materiales, medidas, compatibilidades. La mayoría de tiendas migra con tres atributos y una descripción copiada del proveedor.

No te voy a contar aquí todo lo que implica, que da para otro artículo (de hecho lo tienes en el de encontrabilidad en la era de la IA). Pero si estás en plena migración, rellenar bien la taxonomía y los atributos ahora te cuesta una fracción de lo que te costará hacerlo dentro de un año, con el catálogo ya publicado.

El día del cambio y las 8 semanas siguientes

Si el trabajo previo está bien hecho, el día de la migración es casi aburrido. Que es exactamente lo que quieres. Esta es la lista que seguimos, en este orden:

Checklist del día D
0 de 7 hechos

Qué mirar cada semana y cuándo preocuparse

Semanas 1–3

Bache normal

Google descubre las URLs nuevas y va cambiando las viejas en resultados. Bajada moderada de clics e impresiones. Se mira a diario el informe de páginas y los 404.

Semanas 4–6

Recuperación

Las URLs principales vuelven a sus posiciones. Si una página clave sigue abajo, casi siempre es una redirección mal apuntada o un texto que se quedó por el camino.

Semana 8 en adelante

Señal de alarma

Si a estas alturas sigues claramente por debajo, ya no es el bache: hay algo roto. Toca revisar el mapa URL a URL contra los datos de antes de migrar.

Te voy a contar un caso real. A una empresa de climatización con la que trabajamos le hicimos un rebranding con rediseño completo de la web y migración incluida, con el canal orgánico ya tirando de las ventas. No perdió posicionamiento. No fue suerte: protocolo de redirecciones, auditoría de URLs antes y seguimiento semanal después. Hoy está en 45.000 visitas orgánicas al mes, partiendo de 800. Lo tienes contado entero en el caso de éxito de climatización.

Paid durante la transición

Ojo con esto, porque es donde más se asusta la dirección. Con la tienda nueva, el feed de productos se reconecta, los píxeles empiezan de cero en algunos eventos y las campañas de Shopping y Performance Max pasan unas semanas reaprendiendo. El ROAS de cada campaña baja, a veces bastante, y la tentación es tocarlo todo.

No lo hagas mirando solo el canal. Durante la migración, el número que te dice la verdad es el global: lo que facturas en total frente a lo que inviertes en total, el MER. Si el orgánico está en su bache y el pago está reaprendiendo, cada canal por separado parecerá peor de lo que está el negocio. Ten a mano la calculadora de ROAS para las campañas y la calculadora de MER para el informe que ve dirección.

Cuándo no migrar

Una pregunta que hacemos siempre en la primera llamada: ¿por qué quieres irte de tu plataforma actual? Si la respuesta es que el WooCommerce se cae, que cada actualización rompe algo o que el equipo pierde horas con plugins, la migración tiene sentido. Si la respuesta es «porque no vendemos lo suficiente», casi nunca lo tiene. Una tienda que no vende en WooCommerce no empieza a vender en Shopify por cambiar de plataforma.

Tenemos un ejemplo claro: una marca de producto con historia que dobló su facturación online en tres meses sin tocar la plataforma. Siguió en WooCommerce. Lo que cambió fue la estrategia: automatizaciones de email, catálogo bien trabajado y un canal B2B que no existía. Si tu problema es de ese tipo, la migración solo te va a costar dinero y tres meses de distracción.

¿Tu web genera ventas o solo gastos? Contesta eso primero. Lo de la plataforma viene después.

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan antes de migrar

¿Cuánto tarda en recuperarse el tráfico después de migrar a Shopify?
Con una migración bien preparada, lo normal es un bache de dos o tres semanas mientras Google sustituye las URLs antiguas por las nuevas, y una recuperación completa entre la cuarta y la sexta semana. Si a las ocho semanas sigues claramente por debajo, ya no es el bache: hay redirecciones mal apuntadas o contenido que se perdió por el camino.
¿Puedo mantener mis URLs de WooCommerce o Prestashop en Shopify?
No. Shopify obliga a usar sus prefijos (/products/, /collections/, /pages/ y /blogs/) y no permite categorías anidadas. Lo que sí puedes conservar es el slug final de cada página, que es lo que hace que el mapa de redirecciones sea limpio y fácil de comprobar.
¿Cuántas redirecciones admite Shopify?
Hasta 100.000 en los planes normales y hasta 20 millones en Shopify Plus, y se pueden importar con un CSV de dos columnas. El límite casi nunca es el problema; lo es que la redirección solo funciona si la URL antigua da error 404 en la tienda nueva, y que las URLs con parámetros no se redirigen de forma nativa.
¿Tengo que cambiar de dominio al pasarme a Shopify?
No, y salvo que haya un motivo de marca, mejor no hacerlo a la vez. Cambiar de plataforma y de dominio en la misma operación multiplica el riesgo. Si no queda más remedio, además de las redirecciones hay que usar la herramienta de cambio de dirección de Search Console.
¿Una app de migración se encarga del SEO?
Las apps de importación mueven bien productos, clientes y pedidos. Lo que no resuelven es el criterio: qué URL antigua va a qué URL nueva, qué categorías necesitan colección propia, qué textos y metadatos hay que recuperar y qué hacer con las URLs que Shopify no puede redirigir. Eso sigue siendo trabajo de alguien que entienda la tienda.

Lo que de verdad decide si pierdes posicionamiento

Migrar a Shopify no te hace perder posicionamiento. Lo que te lo hace perder es llegar al día del cambio sin saber qué URLs venden, con un mapa de redirecciones hecho deprisa y sin nadie mirando los datos las semanas siguientes. Si haces el inventario con la web vieja viva, resuelves antes las URLs que Shopify no puede redirigir y reconstruyes lo que las apps no traen, el bache es corto y el tráfico vuelve. Si no, la factura llega en forma de meses de ventas que no aparecen.

Y una última cosa: una migración es el mejor momento para ordenar lo que llevas años arrastrando. Aprovéchalo.

¿Vas a migrar y no quieres perder lo que ya posicionas?

Cuéntanos de qué plataforma vienes y cuándo quieres hacer el cambio. Miramos tus datos de Search Console, te decimos qué URLs están en riesgo y si hay alguna que Shopify no va a poder redirigir. Antes de que toques los DNS.

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Rediseño y migración de una empresa de climatización sin perder posicionamiento. Hoy, 45.000 visitas orgánicas al mes.
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