Audiencias: tu CRM vale más que cualquier interés
Te voy a contar cómo lo montamos hoy en cuentas B2B, que es bastante distinto de lo que se hacía hace tres años.
Lista de clientesBase de todoSúbela entera y segmentada: clientes activos, antiguos, leads perdidos y presupuestos sin cerrar. Cada grupo necesita un mensaje distinto.
Cuentas objetivoABM ligeroExporta de tu CRM los contactos de las empresas que quieres como clientes y súbelos como audiencia. No tendrá la precisión de LinkedIn, pero el coste por impacto no se parece en nada.
Similares de clientesNo de leadsConstruye el lookalike sobre quien ha firmado y, mejor aún, sobre tus contratos de más margen. Si lo haces sobre leads, el sistema te clona curiosos.
Visitantes calientesRetargetingQuien ha visto precios, ha empezado el formulario o se ha tragado el 75% de un vídeo. Segmenta por profundidad, no en un saco común.
ExclusionesLo que nadie haceClientes actuales, tu propio equipo, candidatos a empleo, proveedores y los leads que ya descartaste. En cuentas pequeñas esto libera un porcentaje serio del presupuesto.
Después de esto, deja la audiencia abierta. Con las listas como semilla y los eventos bien enviados, el sistema encuentra perfiles parecidos mejor de lo que tú vas a adivinar a mano. Y si trabajas por zonas, bloquea la geografía: es el único límite que conviene mantener siempre duro.
Para el detalle de cómo montar las secuencias de recuperación, mira remarketing estratégico.
Creatividad B2B: filtrar sin segmentar
Ya lo hemos dicho arriba: el anuncio es la segmentación. Pero hay una diferencia entre saberlo y aplicarlo.
En los dos primeros segundos tiene que quedar claro a quién le hablas y qué problema concreto le vas a quitar de encima. Ni el nombre de tu empresa, ni tu logo, ni «llevamos 20 años». Eso va después, si va.
Los cuatro formatos que funcionan
- La grabación de pantalla. Cuarenta segundos enseñando cómo se resuelve algo. Funciona porque parece contenido, no publicidad.
- El caso con cifras. «Tres semanas a una» o «de 45€ a 8€ por lead». Un número concreto vale más que diez adjetivos.
- El anuncio-documento. Una captura de una tabla, un presupuesto o un informe con lo importante resaltado. Da sensación de que hay chicha detrás.
- La cara de quien va a coger el teléfono. En B2B de servicios funciona muy bien que aparezca la persona real. Ojo, vídeo grabado con el móvil, no producción de agencia.
Y lo que no funciona, que es igual de importante: banco de imágenes con reuniones sonrientes, «soluciones 360», carruseles con los siete servicios de la empresa y vídeos de marca preciosos que no dicen qué haces.
La matriz que usamos para testear
Nada de lanzar quince anuncios sueltos. Tres ángulos por tres formatos, y se deja correr hasta tener datos suficientes para decidir:
| Grabación de pantalla | Caso con cifras | Anuncio-documento |
| Coste oculto | «Lo que te cuesta cada parte de obra en papel» | «Se ahorraron 11 horas al mes» | Tabla con el cálculo de horas perdidas |
| Velocidad | Presupuesto hecho en 3 minutos | «De tres semanas a una» | Captura del calendario de entregas |
| Riesgo de elegir mal | Los cinco fallos que vemos al auditar | «El 40% de los leads no llega a llamarse» | Checklist marcado a mano |
El ángulo ganador se convierte después en el titular de la landing, para que quien llega vea lo mismo que le hizo clicar. Si esa parte cojea, el mejor anuncio del mundo no te salva: lo tienes explicado en landing pages que convierten.