Tu web frente a los portales
No te voy a decir que te salgas de los portales. Sería una tontería: están donde está el comprador y seguirán estando. Pero hay una diferencia que conviene tener presente cada vez que renuevas la suscripción.
En el portal, tu propiedad aparece rodeada de otras veinte parecidas, con el teléfono de la agencia de al lado a un clic. Pagas por estar y, el día que dejas de pagar, desapareces sin dejar rastro. Tu web, en cambio, va acumulando: cada página de zona, cada vendido publicado y cada valoración recibida siguen trabajando el año que viene.
El portal es alquiler. Tu web es propiedad. Y tú, precisamente tú, deberías entender bien esa diferencia.
Lo importante es repartir los papeles: al portal, la captación de compradores. A tu web, la captación de propietarios y la marca. Son públicos distintos y por eso no compiten.
La ficha de propiedad que sí convierte
Y aquí viene la ventaja que casi nadie aprovecha: en tu web puedes poner lo que el portal no te deja, y justo eso es lo que decide una visita. Esta es la lista que usamos:
01Gastos de comunidad al mes e IBI anual. En cifras, no en «consultar».
02Orientación, planta, ascensor y si hay obra pendiente en el edificio.
03Certificado energético con el consumo estimado, no solo la letra.
04Plano acotado. Convierte muchísimo más que otra foto del salón.
05Vídeo de recorrido grabado con el móvil, sin música épica.
06Qué hay a diez minutos andando: colegios, centro de salud, parada.
07Cuánto lleva publicado y si ha bajado de precio. Sí, aunque cueste.
08Calendario abierto para reservar visita sin llamar a nadie.
Ese nivel de detalle filtra visitas que no iban a ningún sitio y atrae a quien viene con los números hechos. Tu comercial deja de enseñar pisos a curiosos. Sobre cómo se ordena una página para que eso pase, mira landing pages que convierten.
Los cinco minutos que valen una comisión
Un comprador que rellena un formulario a las once de la noche ha rellenado otros cuatro esa misma noche. El primero que llama se lleva la visita. No el mejor, no el más barato: el primero.
Y con el propietario es peor todavía, porque ha tardado meses en decidirse a pedir una valoración y está a un paso de arrepentirse. Si le contestas dos días después, ya está hablando con otro.
Aviso al móvil del agente, respuesta automática en el momento con algo útil dentro y el contacto entrando en el CRM sin que nadie copie nada a mano. Esto es más rentable que cualquier campaña, y es lo primero que revisamos. Va de la mano de conectar marketing y ventas.